
El mundo duele, rasga las heridas abiertas La vida da y quita, abandona y resiste en el aliento cansado de quien ya no quiere. Si es que, sin vos, los días son infinitos y las horas eternidades Como aquel horizonte, que algún día vimos atardecer. Como aquella noche en que nos encontramos Solos, buscandonos sin saber, perdidos. Y de un momento a otro, en tus ojos me vi caer... Un presipicio que todavía no encuentra tierra firme Un abismo en el que moriría si fuese necesario.

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